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Marilyn Monroe

Biografía de Marilyn Monroe, contada a través del maravilloso podcast de Juan Antonio Cebrián. Conoceremos la fascinante vida de esta actriz, considerada la más bella entre las bellas. Una vida apasionante y trágica, que enloqueció a su época, y que aún hoy seguimos recordando. Como todas las leyendas, murió muy joven, pero nos legó una serie de maravillosas películas, que hoy en día siguen haciendo las delicias de todos sus fans. Escucha a continuación el podcast sobre la vida de Norma Jean Baker, más conocida como Marilyn Monroe.

 

 

Podcast sobre Marilyn Monroe

 

  • Duración: 42 minutos, 30 segundos
  • Tertulianos: Juan Antonio Cebrián
  • Sitios nombrados: Los Ángeles, Hollywood, Londres, Corea
  • Personajes: Norma Jean Baker, Marilyn Monroe, Gladys Baker (madre), Grace Baker (Tía), Joe Dimaggio, Lee y Paula Strasser, Rodolfo Valentino, Ingrid Bergman, Elizabeth Taylor, Clark Gable, Jim Dougherty, Alfred Hitchcock, Yves Montand, John Huston, Jack Lemmon, Tony Curtis, Montgomery Clift, John Fitzgerald Kennedy, Arthur Miller, Robert Kennedy, Frank Sinatra, Laurence Olivier, Milton Green
  • Época: Siglo XX
  • Conceptos nombrados en el podcast: actriz, películas, “Something got to give”, “Scudda Hoo! Scudda Hay!”, Ladies of the chorus”, “Amor en conserva”, “Jungla de Asfalto”, “Eva al desnudo”, “Niágara”, “Río sin retorno”, “Bus stop”, “El príncipe y la corista”, “Con faldas y a lo loco”, “Los caballeros las prefieren rubias”, “La tentación vive arriba”, “Luces de candilejas”, “El millonario”, “Vidas rebeldes”, “Something got to give”.

 

Libros sobre Marilyn Monroe

 

Transcripción del Podcast de Marilyn Monroe (para personas con problemas auditivos)

Desde el primer momento que un tal Karlover la fotografió, metida dentro de un mono de trabajo, pintando del fuselaje de un avión de combate, ella enamoró a la cámara, su mirada sensual, sus labios ardientes, sus formas bien definidas, su pelo rubio platino. Fue la más sensual, la más erótica que jamás vió Hollywood, su nombre Norma Jean Baker, más conocida por todos como Marilyn Monroe.

 

Una historia glamorosa, pero también trágica, porque Norma Jean siempre fue calificada de tontita, de objeto, de cosa, a veces inanimada, la llamaron reloj de arena, la llamaron de tantas maneras…y ella no se identificó nunca con esas historias. Al final si, y lo contaremos. Norma Jean Baker nació en Los Ángeles, el 1 de junio de 1926, en la Norteamérica pre-depresiva, y a fe que lo pasó muy mal. No conoció a su padre, y a su madre la conoció a los 7 años, orfanatos, casas, familias adoptivas…dicen que la madre pasaba 5 dólares a esas familias y utilizaban a Norma Jean como casi casi una sirvienta, una moderna cenicienta del siglo XX.

 

Una infancia muy dura, a la que se vió sometida, pero era fuerte y el carácter iba con ella. Tuvo que fregar, tuvo que limpiar, tuvo que cuidar familias, y siempre siempre fue muy maltratada por la vida. En una ocasión dijo que pertenecía al público y al mundo, porque jamás había pertenecido a nadie ni a nada.

 

Norma Jean siempre guardó una extraña obsesión por las bañeras, por el baño, y la sencilla razón es la que vamos a explicar. En una familia muy numerosa, de 7 miembros, ella por supuesto era la última, era adoptada, su madre pasaba cinco dólares por su manutención, y el agua en aquella Norteamérica de los años 30 pues escaseaba, era un bien escaso, muy cara, por tanto, se llenaba la bañera y allí se bañaba toda la familia. La última siempre en bañarse era ella; agua sucia utilizada por todos los demás. Cuando fue estrella, cuando fue famosa, se pasaba horas enteras metida en la bañera, disfrutando de agua limpia, su agua, la que ella había pagado. Extrañas historias de infancia.

 

Antes hemos dicho que no conoció a su padre, y a su madre apenas, un largo historial psíquico, acompañaba a la familia materna de Marilyn Monroe, taras genéticas, difíciles de asumir por otra parte. La madre, en una ocasión, la vio limpiando una enorme pila de platos y dijo a su hija “no volverás a fregar platos”, voy a construir una casa para ti, y lo hizo, se la llevó de la última familia adoptiva, y por fin Norma Jean tuvo un pequeño periodo de felicidad, incluso tuvo un piano de segunda mano, era feliz, hasta que un día llegaron del hospital psiquiátrico, y se llevaron a su madre entre gritos y alaridos. Esa imagen marcaría a Marilyn Monroe, y aunque años más tarde recordaría ese piano de segunda mano, nunca jamás volvió a recuperar a Gladys Baker, la madre de Marilyn, que trabajaba como cortadora de películas en Hollywood. Quizá esos fueron los primeros orígenes cinematográficos de Norma Jean. Vivió casi casi de cerca las historias de Hollywood. Ella por cierto nació el mismo año en el que había muerto Rodolfo Valentino, uno de los grandes, y una coincidencia curiosa, una historia curiosa, Norma en una ocasión paseaba por la Avenida de las Estrellas, esa donde los famosos dejan las huellas de sus manos y sus pies, y comprobó con emoción que su pie era exacto en medidas al pie del mismísimo Rodolfo Valentino. Eso la estimuló de una manera curiosa.

 

Antes de que su madre la sacara de la última casa adoptiva, tuvo un trágico encuentro con el sexo. En esa última casa había muy poco dinero, no en vano habían tenido que aceptar que Norma Jean viviera con ellos a cambio de los 5 dólares, 5 malditos dólares, y tenían que aceptar inquilinos, alquilaban habitaciones. Un buen día, Norma Jean, que era una exuberante jovencita de 12 años, fue llamada por uno de esos inquilinos, ella entró de una manera inocente en la habitación y este la forzó. Cuando ella se lo dijo a sus padres adoptivos, estos le hicieron callar, y dijeron que no tenía razón, que callara, que era mejor. El inquilino, que asistía impasible a la escena, le dió una moneda. Norma Jean se la lanzó a la cara. Fue la primera experiencia sexual de Norma Jean Baker.

 

Después de la violación, Norma Jean tenía que formarse, tenía que instruirse, y por tanto iba a ir al colegio, y como no andaba muy bien de dinero la familia para darle ropa, pues el primer día de escuela se puso un suéter muy muy ajustado. Huelga decir que Norma Jean, a sus 12 espléndidos años pues había añadido ya unas figuras bien contorneadas y unas medidas casi casi exactas. Se presentó en la escuela con ese suéter ajustado y todos los chicos ese día no miraron al profesor. Ella se llevó muy mal con el sexo, muy mal, decía siempre que el mejor amante es ese que es capaz de acariciarte el pelo, mirarte a la cara, y hacerte estremecer, sólo con eso se podía considerar un buen amante. Ella no acertaba a comprender porqué todos los chicos de la escuela la perseguían, querían tener cita con ella, eso lo pensaba mirando al techo en su habitación, tumbada, y sin comprender muy bien lo que se le venía encima, lo que si empezaba a ver era que su cuerpo, sólo su cuerpo, le podía dar grandes satisfacciones en todos los sentidos.

Marilyn posando muy bella

 

También hay que decir que estaba muy unida a su tía Grace, y claro, la figura de la joven, la belleza, la incipiente belleza de la joven, pues hacía pensar que cualquier cosa mala podía ocurrir, además el asunto de la violación…había que buscar un apaño para Norma Jean. Y se fijaron en un jovencito del barrio, su nombre Jim Dougherty, concertaron una cita, los jóvenes se vieron, pasearon, y no se parecieron mal, se gustaron, por tanto, en 1942, cuando Norma Jean acababa de cumplir 16 años, se casaron, él tenía 19.

 

Pero la II Guerra Mundial había estallado, y por fín Norteamérica se había involucrado después del mítico 7 de diciembre de 1941. Por tanto Jim Dougherty se alistó al ejército y Norma se fue a vivir con sus suegros. Al poco, las ansias de independencia y libertad hicieron que ella buscara trabajo, y lo encontró. En aquellos momentos, en aquellos años de guerra las chicas tenían que aportar mucho, tenían que hacer mucho por Norteamérica, y encontró trabajo como supervisora de una fábrica de paracaídas, allí estuvo, y más tarde pintaría fuselajes para aviones de combate, y claro, imaginaos la escena, Norma Jean Baker, más tarde Marilyn Monroe pintando fuselajes de avión embutida en un mono de trabajo. No me extraña que aquellos aviones ganaran la guerra.

 

Un día, el fotógrafo Karlover, de la revista Yang, estaba haciendo un reportaje sobre las jovencitas que trabajaban en las fábricas de guerra, de armamento de guerra, y empezó a practicar con una jovencita que había visto ahí, con ese mono pintando un avión, y le llamó poderosamente la atención. Empezó a practicar, lanzó las primeras fotos, y Norma Jean se quedó mirando al fotógrafo, le sonrió y empezaron una especie de coqueteo imaginario. Karlover se volvió loco, no podía comprender lo que estaba ocurriendo, su cámara se había enamorado de aquella joven, le pidió que posara, y ella lo hizo. Le saludaba, levantaba la mano, era como una profesional. Las fotografías fueron a la revista y fue la primera intervención triunfal de Marilyn Monroe en la vida pública. Karlover aconsejó a Marilyn que por favor, dejara la fábrica y se dedicara a ser modelo fotográfico, la gran pasión, la gran profesión, la que siempre quiso Marilyn.

 

Estamos en el año 1945, terminada la guerra, y Norma Jean ya no hace migas con Dougherty. Miss Dougherty deja de ser Miss Dougherty y vuelve a ser Norma Jean Baker. Consigue el divorcio en 1946, en Reno. Esas fotos hechas por el fotógrafo empiezan a hacer furor, cuentan que un multimillonario llamado Howard Hughes, nada más y nada menos, había sufrido un accidente de aviación, estaba en el hospital, y vió la foto de Marilyn, la foto de Norma Jean. Rápidamente se convulsionó en su cama, agitó la revista y dijo “Quiero a esta chica, que la contraten”. Demasiado tarde Howard, Norma Jean estaba oteando nuevas fronteras, y había conseguido un pequeño contrato con la Twenty Century Fox, se seguía preparando para ser modelo fotográfica, y estaba obteniendo muy buenos resultados, y llegan los primeros papelitos, papeles muy pequeños la verdad, pero que ya empezaba a dejar ver las figuras y lo que podía llegar a ser Marilyn Monroe. En la Twenty Century Fox no les gustaba el nombre de Norma Jean Baker, no, y aquí tenemos a Ben Lion. Ben Lion trabajaba en la Twenty, y decide cambiar el nombre de Norma Jean, y piensa en una antigua novia suya, Marilyn Miller, la famosa actriz de comedia, si, Marilyn puede ir muy bien, y el apellido…Baker no me gusta…Marilyn Jean, no, tampoco, y en eso la tía, la famosa tía Grace, llegó y dijo “¿Por qué no se pone Monroe, el apellido de soltera de su madre?”. Además Monroe es el apellido de un mítico presidente de los Estados Unidos, que por cierto cuentan que era familia lejana de la madre de Norma Jean. Monroe, el famoso presidente, aquel que dijo eso de “Norteamérica para los norteamericanos” o “América para los americanos”, bien pues todos dijeron que si. Norma Jean propuso también ese apellido y a partir de entonces se llamaría Marilyn Monroe.

La mujer más bella que jamás ha existido, Marilyn Monroe

 

El primer papelito fue en una película “Scudda Hoo! Scudda Hay!” e hicieron muy mal en cortar aquella escena porque Marilyn no tenía que hacer mucho, simplemente salir paseando, levantar la mano, decir “Hola” y ya está. Estuvo ensayando muchísimo para eso, “madre mía, me han dado un papel, tengo que salir paseando y decir hola y largarme, uff, tarea ardua y difícil”. Lo hizo, pero después los productores de la película consideraron que la escena de Marilyn no era muy suculenta, por tanto cortaron el trozo entero y no apareció, pero llegaron otras películas, papelitos cortos, eso sí. Llegó otra y luego “Ladies of the chorus” de 1948, donde nos encontramos ya una voluptuosa Marilyn Monroe haciendo cositas, no está nada mal, pero la despiden y pasa momentos agrios, muy agrios, tiene que visitar bares donde come en la barra del bar, vive en una pensión, intenta abrirse camino a costa de lo que sea, no a costa de acostarse con quien sea, no, para eso era muy pudorosa, en una ocasión un tal Sylvester llamó a la pensión y preguntó por Marilyn. Ella fue al despacho de este productor, el productor le dió un guión, ella estaba sentada en un sofá, una falda estrecha, y el productor dijo “más arriba, más arriba” y Marilyn decía “¿más arriba en el guión?”, “no, más arriba la falda”. Se subió un poquitín la falda pensando que bueno, que si iba a ser corista tendrían que verle las piernas, ella seguía leyendo el guión y el productor encendido seguía diciendo “más arriba, más arriba”; esto como lo de más madera pero en falda. Por tanto, Marilyn había subido tanto la falda que no podía más, no podía más el productor, que se lanzó sobre ella, ella le pegó un tortazo y salió indignadísima de allí. No consiguió el trabajo, pero Sylvester tampoco consiguió lo que se proponía. Otra de las historias negras que hay en torno a Marilyn Monroe es que en aquellos años puede que se acostara con quien ella quisiera, pero no con cualquiera.

 

Después de esas primeras tres intervenciones llega una gran oportunidad. Se estaba preparando una película para los hermanos Marx, la famosa “Amor en conserva”. Ya en la fase de decadencia de los hermanos Marx, bien, Marilyn quiere presentarse al casting, y efectivamente se presenta. No se percató cuando atravesaba aquella oficina, con esa manera de andar que tenía tan característica, que por cierto era ensayada, no era cosa natural suya, ella sabía perfectamente que su trasero pues llamaba la atención, por tanto ella se ocupó de adiestrarlo bien, movimientos oscilantes…bien, atravesó la oficina, moviendo las caderitas como ella sabía, y había un personaje curioso al final de la oficina que se fijó en ella, era nada más y nada menos que Groucho Marx, le hizo mucha gracia la forma de andar que tenía aquella joven, y la contrató directamente, imagino que las otras chicas que estarían esperando en el casting se enfadarían mucho.

 

Era el año 1949. El año 1949 marcó de alguna manera la trayectoria, la carrera profesional de Marilyn Monroe porque se vió muy mal, agobiada por las deudas, ella había comprado un coche a letras y no podía seguir pagándolo. Hollywood no estaba muy espléndido aquellos días, lo cierto es que tuvo que empeñar ese coche, y para poder recuperarlo se prestó a posar desnuda para un fotógrafo. La única vez al parecer que posó desnuda. Unas fotos que luego acarrearían muchas consecuencias, aunque de hecho la hicieron famosa. Cobró 50 dólares. Con esos 50 dólares sacó el coche de la casa de empeño y pudo ir tirando un tiempo más. Ella dijo que no le había quedado más remedio. Luego veremos que pasó en el año 52 cuando se descubrieron esas fotos, pero aquel satén rojo quedó impregnado de la personalidad y del olor de Marilyn. ¿Utilizaría ya entonces el Coco Chanel, Chanel nº 5?

 

En 1950 conoce a Johnny Hyde, un manager, que se enamora perdidamente de ella y quiere casarse con ella. A ella le hace gracia, si, después de estar casi un mes perdidos por el desierto pues Johnny Hyde la promociona bastante, ella quiere aparecer en todas las portadas, quiere ser esplendorosa, glamorosa, quiere ser maravillosa. Fue su única aspiración, siempre lo dijo, no quiero ser rica, el dinero no me importa, sólo aspiro a ser maravillosa. Johnny Hyde quiere estar con ella, y la introduce en el mundillo de Hollywood. Era el año 1950, se producen muchas películas, algunas de ellas célebres, “Jungla de Asfalto”, allí aparece Marilyn Monroe, “Eva al desnudo”, también está ahí, “Eva al desnudo” que conseguiría 6 Óscar, Bette Davis, yo creo que fue la primera película donde Marilyn se codeó con las estrellas y disfrutó de lo lindo, se lo pasó en grande, aprendió muchísimo en esta película. Hay una anécdota muy curiosa, John Huston, el director de “Jungla de asfalto” dudaba sobre la contratación de Marilyn Monroe, pero la vio ensayar su papelito, su papelito que tenía que hacer muy divertido encima de un sofá, y vio como ella estaba estaba tumbada en el suelo, ensayando el papel, preguntó qué hacía tumbada en el suelo y dijo que “mi papel es tumbada en el sofá, tengo que ensayarlo así, es la única manera de aprenderlo”. A John Huston le hizo mucha gracia y por eso dijo sí a Marilyn.

 

Lo cierto es que debido a estas apariciones se hizo cada vez más popular, y por cierto, había estallado la guerra en Corea, y claro, las grandes productoras de cine necesitaban jovencitas, necesitaban estereotipos, necesitaban sex-symbol que pudieran pues dar una imagen favorable acerca de Estados Unidos en aquellos momentos. Y dieron vía libre para que se contratara a Marilyn Monroe, para que le dieran papeles cercanos a sus posibilidades, y a su presumible escaso talento.

 

Bueno, los soldaditos de Corea, los soldados que estaban luchando, combatiendo en Corea, se volvieron locos con la imagen de Marilyn. La nombraron chica del año, le dijeron que era lo mejor para poder escalar una montaña, lo mejor para descongelar las islas aleutianas, en fin, fue nombrada chica para todo, y chica de todos, todos estaban enamorados de ella, era la novia de todos los soldados norteamericanos, tres películas en el 51 y otras tres en el 52. Y un tal Joe Dimaggio, famoso jugador de béisbol, que se enamora de ella y empieza a llamarla, quiere quedar con ella, y la pide que se case con ella. Y ella va dando largas. Cada cierto tiempo Joe Dimaggio se presentaba y la solicitaba el matrimonio, ella iba diciendo que no que no que no, que no hombre, que mira que Joe Dimaggio, eres un norteamericano medio, te gusta vivir como los norteamericanos medios, te gusta estar en casa, por la noche rodeado de niños, bebiendo cervezas y viendo la televisión, y eso a mi no me va mucho Joe Dimaggio. Estamos a punto de llegar al año 1953, uno de los grandes años para Norma Jean. Si, estamos a punto de entrar en el rodaje de la película “Niágara”, la mítica película Niágara, con Joseph Cotten, una película estupenda, bien, pues en el año 1952, desde que se produjera ese rodaje, alguien vió un calendario, alguien observó que en un almanaque había una chica que se parecía muchísimo a Marilyn Monroe, comprobó, vio detenidamente, y efectivamente, aquella chica desnuda sobre ese satén rojo era ella. Rápidamente amenazaron a la productora cinematográfica con el chantaje. La productora lo negó todo, pero posteriormente Norma Jean ofreció una rueda de prensa. En esa rueda de prensa se mostraba compungida, inocente, cándida, como ella era. La gente empezó a preguntarle, de manera incisiva al principio. En medio de la rueda de prensa, algo tensa, una periodista le dice, “pero bueno Marilyn, cuando te estaban haciendo esas fotos ¿no te pusiste nada?” y ella respondió ingenua, “si, me puse la radio”. Y al decir aquello la gente empezó a aplaudir, se rieron todos, empezaron a hablar de su pasado como huérfana casi, su pasado doloroso y doliente, y fue un impulso, fue un impulso definitivo para Marilyn. Se hizo famosísima, se rindieron. Los americanos, tan pudorosos, tan ellos, comprendieron, y “Niágara” llegó, y “Niágara” fue un éxito. Pero llegaron más.

 

Estamos en Canadá, Otto Preminger está dirigiendo “Río sin retorno” junto a Robert Mitchum, un western, un pretendido western. Marilyn Monroe está excelente, está bellísima, está sin duda en su mejor momento, pero no se lleva bien ni con los actores ni con el director. Odiaba aquel rodaje, lo estaba pasando muy mal, francamente mal, ya empezaban sus problemas con el entorno, con el ambiente que la rodeaba, se sentía incomprendida, se sabía inculta, quería mejorar a toda costa, buscaba dar clases de interpretación, quería leer todo lo que cogieran sus manos, Dostoievski era uno de sus clásicos favoritos, fijaos Dostoievski, que siempre trataba al anti-héroe, la muerte, la tragedia, Freud era otro de sus predilectos, lo leía todo, pero la gente no quiso comprender, no quiso aceptar. Llamó llorando a Joe Dimaggio, y le dijo “ven a recuperarme, ven a cogerme”. Ella había sufrido un esguince, había tenido problemas con los ligamentos, y Joe Dimaggio se presentó allí. La cogió y se volvieron. El 17 de enero de 1954, después de haber rodado “Río sin retorno”, estamos escuchando la música por cierto de esta película, se casaron, todo un acontecimiento.

 

Lo cierto es que el matrimonio sólo duró 6 meses, se casaron en enero y en noviembre se estaban divorciando, pero eso si, siempre guardaron una excelente amistad. Joe Dimaggio siempre estuvo al lado de Norma Jean, siempre la quiso hasta el final. Bueno, cuentan que Dimaggio tenía intereses en Japón, y tenía alguna empresitas por allí, algunos negocietes, fueron los dos a Japón, de luna de miel, y allí lo de las empresas de Joe y que fuera un jugador de béisbol famoso, eso importaba poco a los japoneses, aquellos japonesitos estaban mirando embelesados a Marilyn, fue increíble, ella pasó a Corea para animar a los chicos, estaban firmando el armisticio en Corea, soltó otra de sus prendas, otra de sus perlitas, estaba ante un auditorio de más de 10.000 soldados, una división al completo, cantó unas cancioncitas, unos pasecitos, la gente estaba pues eso, algo caliente, y ella dijo “No comprendo, no comprendo que podéis mirar, por qué os fijáis en mí, al fin y al cabo lo que tengo aquí es un suéter”. Claro, en ese momento la gente aaaaahhhh, “…y al fin y al cabo, si me quito este suéter, ¿qué es lo que hay debajo? no hay nada…”, ¿cómo que nada?, saltaban las sillas, los soldados unos encima de otros, ¿alquien se imagina lo que podía haber debajo del suéter?

 

Aquí tenemos también una historia muy curiosa, y es que Marilyn fue pionera en eso de montar productoras, ella montó la Marilyn Monroe Productions, y algunas obras hizo, pero estamos después del divorcio en el año 1955 y ya comienzan los flirteos con un senador, John F. Kennedy, John Fitzgerald Kennedy, empieza un medio romance con el, que mantuvo hasta el año 62, a lo mejor, o quizá no, también conoció a Arthur Miller, un dramaturgo de izquierdas, intelectual, caballero, elegante, distinguido, y al final se casó con el, en el año 1956, Marilyn Monroe tenía 30 años, y todo un futuro por delante. La prensa trató muy mal esta unión, dijo que se casaba el intelectual con la tonta, el intelectual con el reloj de arena, y posiblemente Arthur Miller pensara algo parecido, yo creo que Marilyn buscaba la figura del padre que nunca había conocido, un tutor, un mentor, alguien que la instruyera, alguien que diera sentido a su vida, siempre buscó que Arthur Miller hiciera un guión, hiciera una obra de teatro para ella. Al final lo consiguió, luego lo veremos. Pero Arthur Miller no la consideraba mucho, en una entrevista que le hicieron a los dos, Arthur dijo “Marilyn si se esfuerza puede llegar a ser una buena actriz” y dijo Marilyn mirándole “¿una buena actriz, puedo llegar a ser una buena actriz? ¿ahora no lo soy?”, dijo Arthur “bien, no desesperes, demos un poquito de tiempo, dejémoslo para dentro de un par de semanas”. Eso a ella no le gustó nada, eso si, le respondió con un beso.

 

Marilyn Monroe vivió permanentemente acomplejada por la falta de formación y cultura, buscó clases, y las obtuvo, consiguió clases de Lee y Paula Strasser, conocidos en el mundillo, siempre, siempre estuvo con ellos. Paula sobretodo la acompañaba en algunas películas y la orientaba, la asesoraba sobre lo que debía hacer, quería siempre estar a la última, buscaba vestidos estupendos, maravillosos, hacía gimnasia, bien, y llegó el momento de enfrentarse al que dicen fue el mejor actor del mundo, Sir Laurence Olivier, nada más y nada menos. Tenemos que visitar el Reino Unido, y allí, una película, ¡y qué película!, lo cierto es que la Marilyn Monroe Productions estaba funcionando, “Bus stop” era una película que había recibido buenas críticas, no había estado mal, “El príncipe y la corista” pretendía ser el relanzamiento definitivo de Marilyn. Claro, al lado de Laurence Olivier, y su mujer, Vivien Leigh, bueno, vamos a ver qué hacemos, rápidamente su productora, que por cierto había comprado, había montado con su amigo Milton Green, también un buen fotógrafo por cierto, luego discutirían y todo se acabo, pero bueno, no es el caso ahora, estamos en el Reino Unido y habían comprado los derechos de “El príncipe y la corista”, que era una obra de teatro que estaba funcionando muy bien allí, compraron los derechos y allí se presentaron, y claro, Laurence Olivier no trató muy bien a Marilyn, no la trató nada bien, la miraba por encima del hombro, la miraba con desprecio, pensaba que en buena me he metido yo, si no fuera por los dólares que me van a dar, la cosa, lo cierto es que no quedó del todo mal, quedó pues una película modosita, correcta, bueno, entretenida, tampoco es una obra maestra, pero en fin, no quedó la cosa mal, pero aquí, aquí se produce un momento tremendo en la vida de Marilyn Monroe, porque aquí empieza a faltar a los rodajes, se siente mal, se sabe inexperta para lidiar con tantos y tan buenos actores, tiene dudas, se equivoca, se vuelve muy excéntrica, hay serios problemas; incluso para el estreno de la película en Londres ella dice que no puede ir porque tomando el sol en su casa se había quemado el trasero. También corre el rumor de que no pudo ir al estreno de esa película en Londres porque estaba embarazada. Marilyn Monroe a lo largo de su vida se supone que tuvo cuatro abortos, fue una de las grandes frustraciones de Norma Jean, no poder tener un hijo, pero dos de esos embarazos hay que atribuírselos a Arthur Miller, no está nada mal para el.

 

La fama de Marilyn iba decayendo, lo cierto es que ya se estaba enfrentando a serios problemas con los barbitúricos, con las drogas, y tenía lagunas mentales, fallos de memoria, y la adicción iba la cosa muy mal, pero llega “Con faldas y a lo loco”, 1959, Jack Lemmon, Tony Curtis, ellos se tienen que vestir de mujeres, y tocar para una vocalista llamada Marilyn Monroe. La película es preciosa, la película es entrañable, y aquí, aquí la vemos disfrutando, se lo pasa bien, aunque Tony Curtis después dijo “besar a Marilyn Monroe es como besar a Hitler”, ahí es nada, ella leyó estas declaraciones y dijo “no hay que enfadarse mucho, simplemente se ha cogido una rabieta porque mis vestidos eran mejores que los suyos”.

 

Bueno, lo cierto es que las películas, aunque eran criticadas, no estaban nada mal, luego incluso se han convertido en clásicos, Billy Wilder estuvo con Marilyn en dos ocasiones, aunque luego también se confesaba diciendo que “yo tengo la suerte de decir que voy a sobrevivir a dos rodajes con Marilyn Monroe”. ¿Tan insoportable era?…pues realmente si. Pero señores, “Los caballeros las prefieren rubias”, “La tentación vive arriba”, “Luces de candilejas”, bueno, “Luces de candilejas” un poco provocadora si era, dicen que Joe Dimaggio que todavía era su marido, miró las escenas horrorizado, dijo qué barbaridad, pero bueno, ¿mi mujer es capaz de hacer esto?, yo quiero retirarla, pero es que lo que está haciendo es retirar a la población masculina norteamericana.

 

Estamos en el año 1960 y llega el rodaje de “El millonario” con Yves Montand, y creo que hay un romance, si, hay un romance entre ellos, aunque sus respectivas parejas les perdonan, nada volvería a ser lo mismo, y se produce casi casi la ruptura, pero llega el guión, llega el famoso guión de Arthur Miller para Marilyn Monroe, “Vidas rebeldes”, su última película, la última película que pudo rodar al completo, claro. Una historia extraña, no quedó muy lúcida la película la verdad, pero es una película a recordar por varios motivos, el primero porque se reunieron varios artistas y muy buenos, Montgomery Clift, Clark Gable, y por supuesto ella. Fue la última película para Clark Gable y para ella, para Clark porque además se dio la triste coincidencia de que estaba esperando su primer hijo cuando sufrió un infarto al corazón, por tanto “Vidas rebeldes” fue su última aparición, y para Marilyn Monroe porque fue la última que pudo acabar completa, las siguientes ofertas, la última, bueno, ahora contaremos lo del presidente, pero si que hay una historia muy curiosa y muy divertida, ella que era muy observadora, se fijó detenidamente en Montgomery Clift y dio “Dios mío, es el único que he encontrado que está pero que yo”. Clark Gable era ídolo de juventud de Norma Jean, y ella quedó entusiasmada, quedó alucinada por el personaje de Clark, dijo “Ha sido el único que me ha comprendido, en ese rodaje, me refiero, ha sido el único que se ha comportado conmigo como un caballero, es sin duda alguna, el mejor”.

 

Noviembre de 1960, noviembre fue un mal mes para Norma Jean, recordemos que se divorció en el 54, en noviembre, de Joe Dimaggio, y en noviembre del 60 se divorcia de Arthur Miller y lo pasa muy mal, un médico utilizando malas artes la interna en un psiquiátrico, dice que es una clínica para que ella se recupere de la fuerte depresión a la que se veía sometida, demasiados barbitúricos. Ella se da cuenta, porque no era tonta, se da cuenta de que la han internado en un psiquiátrico, y llama corriendo a Joe Dimaggio, quizás uno de sus pocos amigos verdaderos, lo llama corriendo y este va a por ella, hay una historia casi casi de comedieta, porque entra en el hospital psiquiátrico, la coge y se la lleva por la puerta de atrás, una historia hermosa, él siempre estuvo a su lado hasta el final.

 

Pero bueno, se está preparando una historia, una historia de amor, y es que Marilyn Monroe al parecer estaba muy enamorada de John Fitzgerald Kennedy, presidente de los Estados Unidos, pero ya lo habían estado antes, cuando éste era senador, lo malo era que también había tenido algún lío con Robert, el hermanito, así mismo había tenido un lío con Frank Sinatra, por cierto hay una historia preciosa, cuentan que ella en los rodajes, para relajarse, exigía que en su camerino, más bien repartido por todo, por todo el escenario, exigía flores, exigía champán, y sobretodo exigía la voz de Frank Sinatra, era su cantante favorito, era el único que conseguía relajarla,

Siempre Marilyn

 

En 1962, “Something got to give”, la última intervención de Marilyn, su última película, inacabada por cierto, porque estamos en marzo de 1962, y tiene una cita ineludible con 20.000 personas y un señor… “Happy birthday to you, happy birthday to yo, happy birthday mister president, happy birthday, to you…” …los 20.000 demócratas allí metidos, bueno, pues más o mismo como los soldados de Corea, y al presidente se le caía la baba, dicen que Robert ese día estuvo muy celoso, Robert Kennedy claro.
La carrera de Marilyn cayó en picado, sólo coqueteaba con la cámara, se dejaba fotografiar, su pasión, a ella le encantaba aparecer en las fotos, y estamos en la madrugada del 4 al 5 de agosto de 1962, una dosis muy fuerte de barbitúricos acaba con la vida de Norma Jean Baker. Dicen que fue la CIA, dicen que fue el FBI, dicen algunos incluso que la mafia, otros el mismísimo Robert, que había dejado embarazada a Norma Jean y no quería escándalos, quién sabe lo que pasó con Norma Jean Baker, quién sabe cómo murió, lo cierto es que siempre estará viva en nuestra memoria, murió con 36 años, pero lo dio todo, todo por el espectáculo. Alfred Hitchcock dijo “Sólo había tres, sólo había tres actrices genuinamente femeninas, y esas tres actrices eran Ingrid Bergman, Elizabeth Taylor y por supuesto Marilyn Monroe”.

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